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El vínculo de Picasso con Barcelona
Las relaciones personales entre Picasso y Barcelona, esenciales para entender el proceso de formación del museo, se iniciaron en las postrimerías del siglo XIX y se mantuvieron vivas hasta su muerte. Barcelona se convirtió en un nexo importante en la vida de Picasso, no solo en su etapa de formación, sino también en su revelación como artista.
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La estancia de Picasso en Barcelona

Malagueño de nacimiento, en 1895 Picasso, con casi catorce años, llegaba con su familia a Barcelona, ciudad donde viviría hasta 1904. Estos nueve años fueron los años de formación académica, de eclosión de la adolescencia y de la formación de su carácter, y el primer escalón en su ascensión artística en una Barcelona inmersa en un denso mundo intelectual, marco de apasionadas luchas ideológicas y sociales. El artista hizo vida en la Barcelona vieja, en el barrio de la Ribera y sus alrededores. Durante aquellos años, Picasso creó un círculo artístico y de amistades que mantendría siempre y que lo vincularía definitivamente a la ciudad.

Josep Carandell describe al Picasso de aquel tiempo con las palabras siguientes:

“Todo lo ve, todo lo mira, todo lo capta, todo le sirve de materia prima para sus obras.”

Domicilios
Paseo de Isabel II, 4
Calle de Cristina (hoy de la Reina Cristina), 3
Calle de la Mercè, 3
Academias
Escuela de Bellas Artes de la Llotja
Vida social
Paseo de Colón
Els Quatre Gats
El Guayaba
Sala Parés
Edén Concert
Plaza de toros las Arenas
El Torín
La Rambla
El Paralelo
El Parque de la Ciudadela
La Barceloneta
Talleres
Calle de la Plata, 4
Calle de Escudellers Blancs, 2
Calle de la Riera de Sant Joan, 17
Calle Nou de la Rambla, 6
Calle del Comerç, 28
El círculo artístico y de amistades

Picasso se integró muy pronto en Els Quatre Gats, el círculo artístico frecuentado por Rusiñol, Casas, Nonell o Utrillo, con los que congenió. Por otro lado, también hizo muy buenos amigos que lo relacionaron para siempre con la ciudad, entre otros: Jaume Sabartés, Manuel Pallarès, Joan Vidal Ventosa, los hermanos Fernández de Soto, Sebastià Junyer-Vidal, Jacint y Ramon Reventós, Manolo Hugué o Carles Casagemas.

El vínculo en la distancia

En abril de 1904, después de varios viajes a París, Picasso se fue a vivir allí definitivamente, aunque mantendría el vínculo con Barcelona; continuó realizando estancias cortas para ver a la familia, que seguía viviendo en la ciudad, y a los amigos. Pero esas estancias no fueron el único vínculo: hizo donación de obras a la ciudad y presentó dos exposiciones monográficas, en cuya organización también participó.

Pablo Ruiz Picasso
Fotografia, autoria desconeguda. Musée national Picasso, París
Estancias de Picasso en Barcelona
1906
1906

Después de una breve estancia en Barcelona durante el mes de mayo, Picasso viajó a Gòsol con Fernande Olivier, su compañera.

1909
1909

Pasó el mes de mayo en Barcelona y pintó Retrato de Pallarès. En junio se fue a Horta de Sant Joan, donde pasaría el verano con Fernande Olivier.

1910
1910

Picasso y Fernande Olivier volvieron a Barcelona acompañados de Ramon Pichot. Veranearon en Cadaqués, donde se les añadirían André Derain y su mujer. Picasso se reencontró con Eugeni d’Ors.

1913
1913

En primavera, Picasso volvió a Barcelona para ver a su padre, José Ruiz Blasco, que moría el 3 de junio, y pudo asistir al entierro.

1917
1917

En junio llegó a Barcelona para reunirse con la compañía de ballet de Diáguilev, que presentaba programa en el Liceo, y se quedó con la bailarina Olga Khokhlova hasta el mes de noviembre. Se instalaría en el domicilio familiar, en la calle de la Mercè.


1926
1926

Breve estancia en Barcelona, en otoño.

1933
1933

A finales de agosto, Picasso pasó unos días en Barcelona con Olga y su hijo Paulo. Fueron a Sitges a visitar el Cau Ferrat.

1934
1934

En verano viajó por España y, entre otras ciudades, vino a Barcelona. Se quedó hasta septiembre y aprovechó para visitar el Museu d’Art de Catalunya.

Donación de obras de Picasso a Barcelona

Picasso empezó muy pronto a donar obras suyas a Barcelona. En 1919, coincidiendo con la Exposició d’Art celebrada en la ciudad y en la que participó, el artista ponía, sin saberlo, la primera piedra del futuro Museu Picasso.

1919
1919

Primera donación de Picasso a la ciudad. Con motivo de la exposición de ocho obras suyas en una muestra de arte organizada por el Ayuntamiento de Barcelona, donó Arlequín, de 1917, a los Museos de Arte de Barcelona.

1938
1938

Picasso mostró su generosidad al regalar al Museu d’Art Modern una prueba de artista del aguafuerte Minotauromaquia, de 1935.

Exposiciones monogràficas de Picasso en Barcelona

Antes de la creación del Museu Picasso, se organizaron en Barcelona dos exposiciones monográficas del artista.